¿Cómo sé si tengo que ir a terapia?
- Sandra Canudas
- 24 feb
- 2 Min. de lectura
Pensar en ir a terapia no significa que estés “mal”, sino que te estás escuchando. No tienes que esperar a tocar fondo para pedir ayuda. Te doy algunas señales claras y otras más sutiles que pueden indicarte que ir a terapia sí te haría bien:

Señales claras de que sería bueno ir a terapia:
Ansiedad persistente, insomnio, pensamientos obsesivos o miedos constantes
Tristeza profunda o vacío que no desaparece
Sientes que nada te ilusiona
Cambios bruscos de humor sin saber por qué
Dificultad para concentrarte o tomar decisiones
Aislamiento, no tienes ganas de hablar o ver a nadie
Te cuesta manejar el estrés o las emociones
Has vivido una pérdida, ruptura, trauma o crisis reciente
Notas que estás repitiendo patrones destructivos (relaciones, adicciones, autoexigencia, etc.)
Has tenido pensamientos sobre hacerte daño o que la vida no tiene sentido (en este caso, buscar ayuda inmediata es muy importante)
Señales más sutiles pero igual de válidas:
Tienes una sensación de “no estar bien” aunque no puedas nombrarlo
Estás cansado emocionalmente todo el tiempo
Te sientes desconectado de ti mismo o de lo que te rodea
Quieres conocerte mejor, crecer o entender tus emociones
Sientes que tu infancia influye en tu presente de forma incómoda
Te cuesta poner límites o decir que no
Estás en un momento de transición vital (cambio de ciudad, maternidad/paternidad, nuevo trabajo, etc.)
También puedes ir a terapia cuando:
Estás bien, pero quieres desarrollarte emocionalmente
Quieres mejorar tus relaciones o sanar heridas del pasado
Deseas tomar una decisión importante con claridad
Simplemente sientes que necesitas un espacio para ti
Si lo estás pensando y si dudas, si tu malestar es “suficiente” como para pedir ayuda, eso ya es suficiente. Ir a terapia no es señal de debilidad, es una forma de cuidarte y fortalecerte.
Si te interesa ¡contáctame! para una primera sesión.



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